La comunicación interna y bidireccional, un enorme potencial sin explotar

En un mundo en el que los cambios son cada vez más rápidos y la competitividad aumenta, el objetivo de cualquier equipo directivo es ser capaz de transformar su empresa u organización pública a un ritmo elevado.

Independientemente de todas las iniciativas de transformación y la inversión estratégica que la organización esté dispuesta a realizar, hay una verdad absoluta: las empresas están hechas de personas, y las personas tardan en transformarse. Las personas son tradicionalmente resistentes al cambio (con consecuencias muy positivas como la fidelidad a la familia y a la marca y a la empresa).

Pero en los últimos años se ha producido un cambio fundamental en las personas: con el aumento de la alfabetización y la globalización y una mayor exposición a la tecnología, las personas se ven influidas por los medios sociales, adquieren nuevos hábitos y expresan cada vez más sus opiniones. Buscan la aceptación (los "me gusta" y las "opiniones"), y están dispuestos a cambiar su comportamiento personal para conseguirla.

¿Cambia la gente su comportamiento personal más rápidamente que su comportamiento profesional? Muchos expertos, desde sociólogos hasta científicos del comportamiento humano, así lo creen.

Estamos, pues, ante una importante oportunidad para las empresas: aquellas que sepan entender mejor los nuevos mecanismos de comunicación y los utilicen con sus empleados se transformarán más rápidamente, tendrán empleados más motivados, serán más innovadoras (innovación ascendente) y, en definitiva, tendrán más éxito.

Por lo tanto, corresponde a los líderes de las organizaciones modernas potenciar el uso de una de las herramientas más básicas de influencia: la comunicación (con sus empleados).



Comparto algunos puntos relevantes en este campo:

  1. La comunicación interna es una inversión: más que dinero, requiere tiempo de gestión en su preparación, ejecución y seguimiento. Pero el beneficio de tener un equipo de 100, 1.000 o 10.000 personas motivadas, sabiendo hacia dónde queremos ir, sugiriendo nuevas ideas y comprometidas con el cambio es enorme, por lo que el retorno de esta inversión es enorme.

  2. Hay que repetir los mensajes a lo largo del tiempo. Si algo es importante para la empresa, no basta con comunicarlo una vez. Hay que repetirlo 10 o 20 veces. La comunicación es lo que hace que la estrategia sea una realidad: ¿qué beneficio puede obtener una empresa de una nueva estrategia que ha tardado 9 meses en crear si no se presenta a todos los empleados? ¿Cómo se puede esperar que los empleados conozcan la misión y la visión de la empresa si sólo la conocen por un correo electrónico o un póster en la pared?

  3. La comunicación requiere una capacidad de escucha activa, un interés genuino por los demás y el compromiso y la acción de involucrar a los demás. La gente es cada vez más educada y exigente. Esperan que se les escuche, que se les valore y que se les den respuestas sinceras, aunque éstas sean "todavía no tenemos una solución para ese problema, pero nos gustaría conocer tus sugerencias y que formes parte del equipo que las pondrá en práctica".

  4. La comunicación debe estar estructurada para abordar la perspectiva y el interés del receptor de la comunicación. Respondiendo al "¿qué hay para mí? Incluso en las normas más básicas de toda empresa, siempre hay un "qué me importa", aunque sólo sea porque una determinada norma es importante para tener clientes satisfechos y pagar los sueldos. Explicar el por qué de las iniciativas, los procesos o los retos es tan básico como explicarle a un niño por qué no puede cruzar la calle sin mirar hacia otro lado, y sin embargo.... ¿cuántas veces las empresas no introducen una serie de normas nuevas sin explicar el por qué?

  5. La comunicación interna es un hábito, y como tal necesita un esfuerzo adicional al principio. Es esencial crear un equipo ampliado que cree momentos de comunicación verbal y piezas de comunicación escrita. Lo ideal es que este equipo esté compuesto por líderes formales e informales de la empresa.

  6. Termino con otra de las ventajas de la transformación que nos ha traído la pandemia. Hoy en día es increíblemente sencillo que un líder se comunique con toda la organización, tenga 100 o 100.000 personas: ya no tienen sentido las arraigadas (y también seculares) prácticas de reuniones periódicas con el equipo directivo ampliado (por razones de restricción de espacio o coste de oportunidad) con la expectativa de que la información llegue en cascada a toda la organización. Hoy en día, el líder de la organización puede y debe hablar con toda la organización por vídeo, con la ventaja añadida de poder aclarar dudas o recibir sugerencias en primera persona.


Es innegable que el éxito de las organizaciones pasará por áreas de gran innovación, como la transformación digital y la inteligencia artificial. Esta revolución tecnológica es importante, pero vista desde una perspectiva histórica será una más, como la mecanización de la agricultura, la revolución industrial o la aviación. Las personas seguirán siendo el centro de nuestra sociedad y nuestras organizaciones. Y si esto es así, ¿por qué los líderes no se comunican más con ellos?

 

Fuente: Link to Leaders

SABER MÁS SOBRE NEXLLENCE

2021-09-01